Tomado de Yisell Rodríguez Milán
Más de 76 bases militares en América Latina, el respaldo a golpes militares y judiciales contra presidentes, el intento de magnicidio contra Nicolás Maduro, las sanciones y bloqueos económicos, el empleo de organizaciones como la desprestigiada OEA contra gobiernos progresistas y la aplicación de métodos subversivos cimentados sobre el consumo cultural a través de medios masivos como internet y el apoyo a figuras ultraconservadoras de la derecha en su ascenso a altos puestos políticos, son algunas de las estrategias y acciones aplicadas por Estados Unidos en Sudamérica y el Caribe en su afán por revertir de manera total las victorias alcanzadas por los gobiernos progresistas de las últimas décadas.
La II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) proclamó la región en enero del 2014 como Zona de Paz, pero las diferentes administraciones estadounidenses parecieran empeñadas en desmontar ese consenso, en especial, durante este año.
