
En un encuentro bilateral centrado en migración celebrado en Washington, la delegación estadounidense destacó la "importante reducción de inmigración irregular", mientras que la cubana "la repercusión positiva" que tuvo el fin de ""pies secos/pies mojados", de acuerdo con sendos comunicados.
En cumplimiento de esa decisión, Estados Unidos dejó de admitir a los cubanos que tocaban tierra ("pies secos") en su país, a los que ahora deporta igual que a los que intercepta en el mar ("pies mojados").
Según datos de Estados Unidos, la reducción de inmigrantes cubanos interceptados en el mar ha sido del 71 % en este último año, y de los detenidos en las fronteras terrestres del 64 %.