Por Carlos Aznárez/ Resumen Latinoamericano
Con talleres, debates intensos y reflexiones para el tiempo difícil que se vive en el continente, comenzó el martes la cumbre de los Pueblos en Lima. Como todo acontecimiento de izquierda que se precie, la juventud de muchos y muchas se entremezcló con la presencia de veteranos en estas lides del anttiimperialismo y el anticapitalismo. Nadie vino al Perú a contar batallitas del pasado sino a intentar discutir cómo se construye un futuro diferente a este mundo que plantean intermitentemente desde Washington.
Hasta Lima llegaron numerosos delegados de la sociedad civil provenientes de Cuba, Venezuela, Bolivia, Argentina, El Salvador, Costa Rica, Panamá y resto del continente. También varios dirigentes sindicales como el bolivariano Jacobo Torres, el presidente de la Confederación Latinoamericana de Trabajadores Estatales (CLATE, Julio Fuentes y los que se agregaron de distintas organizaciones gremiales y políticas del Perú, encabezados por el secretario general de la CGTP, Gerónimo López Sevillano. Algunos de los cubanos darán batalla ideológica en la devaluadísima Cumbre oficial, mientras que otros, como sus hermanos caribeños de Venezuela, contarán a sus pares del continente y a quienes participan representando al país anfitrión, las razones de por qué ambas Revoluciones, siguen en pie (el caso de Cuba bate records) a pesar de las brutales embestidas que soportan. Sin duda son las presencias luminosas de la cumbre de los Pueblos, pero no se quedan atrás los delegados y delegadas de otros países que tratan de explicar cuánto cambia -negativamente- la vida de los de abajo con la presencia de gobiernos pro imperialistas

