Tomado de Sergio Alejandro Gómez
La Ley de Comercio con el Enemigo de los
Estados Unidos entró en vigor en 1917, durante la Primera Guerra
Mundial. En la actualidad, Washington la aplica a un solo país en el
mundo: Cuba.
La legislación es tan antigua que el presidente de turno tiene que prorrogar su aplicación cada año para que no entre en desuso.
Eso fue precisamente lo que hizo el presidente Donald Trump este lunes, como mismo han hechos sus predecesores desde la administración de William Clinton, bajo el argumento de los intereses de “seguridad nacional”.
Aunque es una de las partes componentes del bloqueo económico, comercial y financiero que aplica los Estados Unidos contra Cuba, la Ley de Comercio con el Enemigo no es la única en vigor y su eliminación no implicaría en ningún sentido el fin de la política de agresión contra Cuba.
La legislación es tan antigua que el presidente de turno tiene que prorrogar su aplicación cada año para que no entre en desuso.
Eso fue precisamente lo que hizo el presidente Donald Trump este lunes, como mismo han hechos sus predecesores desde la administración de William Clinton, bajo el argumento de los intereses de “seguridad nacional”.
Aunque es una de las partes componentes del bloqueo económico, comercial y financiero que aplica los Estados Unidos contra Cuba, la Ley de Comercio con el Enemigo no es la única en vigor y su eliminación no implicaría en ningún sentido el fin de la política de agresión contra Cuba.

