Tomado de Arnold
August.
El 15 de agosto de
2018, el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció otra medida
encaminada a reducir su personal y su eficacia en su embajada en La Habana,
mediante la “limitación de la permanencia de los diplomáticos” a tan solo un año.
Esta categoría de asignación extremamente limitada es aplicada normalmente en
países en guerra, como Afganistán e Iraq.
El cambio en la
política de Estados Unidos comenzó el pasado otoño, sobre la base de un
supuesto problema de salud de origen sónico -presuntamente detectado por
Washington-, que afectó a sus diplomáticos en La Habana.
Teniendo en cuenta la
alerta de viajes dirigida a los estadounidenses en cuanto a visitar Cuba, y la
limitación de servicios consulares, que afecta tanto a ciudadanos estadounidenses
como a los cubanos en la isla, la administración Trump ha reducido
significativamente las relaciones diplomáticas iniciadas por Obama, así como
con respecto al deshielo de los servicios consulares.
