un baño de sangre en Gaza, dejó 60 palestinos muertos por disparos de soldados israelíes.
COMITÉ PANAMEÑO DE SOLIDARIDAD CON PALESTINA DECLARACIÓN
“¿Cómo vamos a devolver los territorios ocupados? No hay nadie a quien devolvérselos. No hay tal cosa llamada palestinos” (Golda Meier, 1969).
El viaje del presidente Juan Carlos Varela al Reino Unido, Israel y Palestina retrata con precisión las contradicciones de la política exterior panameña. En vez de servirse de su propia historia y experiencia para conducir su política exterior, Panamá se aleja cada vez más de ellas y anda a cada paso de tumbo en tumbo.
En noviembre de 2012, bajo la presidencia de Ricardo Martinelli y la cancillería del hoy presidente Varela, la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas decidió por 138 votos a favor, 41 abstenciones y 9 votos en contra, admitir a Palestina como Estado Observador, un rango menor que el de Estado miembro.
Los países que votaron en contra fueron, en orden de importancia: Estados Unidos, Israel, Canadá, República Checa, PANAMÁ, Palau, Micronesia, Nauru, y las Islas Marshall. Tal fue la decisión del gobierno elitista y oligárquico, puesto por la invasión.
Panamá, que logró la soberanía y el Canal y aún debe eliminar oprobiosas hipotecas a su territorio, fue el único país del CONTINENTE y el único país hispanoparlante del MUNDO que votó en contra de Palestina. ¿Cómo se compara aquel protagonismo con el actual de trastrocamiento internacional?




