Cuando Cuba padecía bajo la tiranía de Fulgencio Batista, el gobierno de los Estados Unidos decía que vivíamos en un país próspero. Entonces no nos acusaba de violación de derechos humanos, ni de falta de democracia, ni de tener dictadura. Cuba no era agredida, ni bloqueada, ni amenazada, ni acusada de ser peligro para la seguridad de los Estados Unidos.
En este trabajo, pretendo sólo citar algunas cifras que retratan a la Cuba de antes del triunfo de la Revolución, al “paraíso” capitalista, apoyado con armas y asesores yanquis. El mismo gobierno que trató de evitar que el Ejército Rebelde, bajo el mando de Fidel, asumiera el poder después de haber derrotado a la tiranía.
Algunas de estas cifras fueron citadas por Fidel, el 16 de octubre de 1953, ante el tribunal que los juzgaba por los hechos del 26 de julio de ese año.
No son todos los números. Pero bastarán para llegar a una conclusión. Juzgue el lector.
El 85 por ciento de los pequeños agricultores cubanos pagaba renta y vivía bajo la perenne amenaza del desalojo de sus parcelas Más de la mitad de las mejores tierras de producción cultivadas estaba en manos de monopolios extranjeros

