
El 26 de octubre de 2016 Cuba tuvo una victoria contundente en la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Una vez más, la Asamblea General aprobó de manera rotunda una resolución para pedir el levantamiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos contra nuestro país. En aquella ocasión, el documento obtuvo el apoyo de 191 de los 193 Estados miembros. Por primera vez desde que se ha presentado esa petición, la Asamblea presenció la abstención de Israel y del propio Estados Unidos.
“En vez de aislar a Cuba, como el presidente Obama ha dicho en varias ocasiones, nuestra política ha aislado a Estados Unidos, incluso en este foro”, dijo la entonces embajadora de Washington ante la ONU, Samantha Power.
Aun sabiendo que solo el Congreso Federal estadounidense tiene potestad para eliminar el entramado de leyes que conforman el bloqueo, aquella jornada fue un espaldarazo a quienes, también dentro de Washington, luchan por eliminar esa política.
Pero el escenario estaba a punto de cambiar. Pocos días después, el 8 de noviembre, las elecciones presidenciales ubicaron al frente de la Casa Blanca a Donald Trump, cuya administración ha intentado revertir lo alcanzado entre nuestros países después del 17D.


Yuniel Labacena Romero/
Arthur González/

